El bruxismo, ese hábito casi siempre involuntario de apretar o rechinar los dientes, es uno de los grandes protagonistas cuando se habla de fracasos en tratamientos dentales. Por eso, si estás valorando colocarte implantes dentales y bruxismo al mismo tiempo, es normal que te surjan dudas sobre si son compatibles. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber.
Cuando una persona sufre bruxismo, sus piezas dentales y también sus implantes, reciben una presión masticatoria muy superior a la habitual. Esta sobrecarga puede afectar a la oseointegración del implante, es decir, a la unión entre el tornillo de titanio y el hueso maxilar, e incluso provocar el desgaste prematuro de la corona o la prótesis dental fija colocada sobre él. No significa que no puedas ponerte implantes, pero sí que el proceso requiere una planificación y un seguimiento más cuidadosos.
Usa una férula de descarga nocturna
Es la medida más eficaz para proteger tanto tus implantes como el resto de tu dentadura. La férula reduce el impacto del rechinamiento mientras duermes, alargando la vida útil del tratamiento.
Acude a revisiones periódicas
Un seguimiento regular permite detectar a tiempo cualquier señal de desgaste o movilidad en el implante, antes de que se convierta en un problema mayor.
En algunos casos, el especialista puede recomendar técnicas para controlar el estrés o la tensión mandibular, ya que el bruxismo suele estar relacionado con factores como la ansiedad o una mala oclusión. Trabajar sobre estas causas ayuda a reducir la frecuencia del rechinamiento y, con ello, la carga sobre los implantes.
Los implantes dentales son perfectamente compatibles con el bruxismo, siempre que el tratamiento se planifique junto a un especialista y se sigan las pautas de cuidado adecuadas.
¿Tienes bruxismo y estás pensando en ponerte implantes? En Clínica Dental Dr. Carlos Cruz estudiamos tu caso de forma personalizada. Pide tu cita y resolvemos todas tus dudas.